Cuerpo y Gestalt

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El YO para la psicología humanista constituye un proceso que abarca tres aspectos: el cuerpo, las emociones y la cognición, cuando más ajustados estén estos niveles mejor calidad de contacto con el entorno y mayor grado de satisfacción tendremos. La gestalt como terapia holística, tiene en cuenta el organismo en su totalidad, se considera al cuerpo como algo vivo, en constante proceso de transformación. El trabajo con el cuerpo en la gestalt busca, entre otras cosas la libre expresión, la autenticidad y la espontaneidad.
La terapia gestalt es la tierra fértil donde se pueden utilizar infinidad de trabajos con el cuerpo. La respiración nos enseña un camino para el contacto con uno mismo, y para colocarnos en el presente. Las técnicas expresivas son la puerta de entrada a la vivencia en todas sus dimensiones, incluyendo el cuerpo, por ejemplo en la dramatización, podemos sugerir: No lo expliques, ¡Hazlo con tu cuerpo!.
Las técnicas supresivas nos permiten parar, poner conciencia en el propio cuerpo y sentir, una pregunta facilitadora en este caso es: ¿Dónde sientes esto en tu cuerpo?. También tenemos en la gestalt técnicas que favorecen el contacto, yo-tu-nosotros, como una forma de comunicarnos, de recibir estímulos corporales, de conectar con las sensaciones y emociones.
Muchas veces al señalizar, discrepancias o incoherencias en los tres niveles: pensamiento, emoción, cuerpo, conseguimos tomar conciencia global de la experiencia y podemos darnos cuenta cómo algunas veces el cuerpo expresa aquello que sentimos y pensamos, más allá de nuestro esfuerzo por controlar o manipular el entorno. Por eso en gestalt confiamos en la autorregulación organísmica…. el cuerpo sabe.
A través de la exploración del movimiento y el contacto, de la identificación y apropiación de las sensaciones, del conocimiento de la propia respiración, del trabajo integral del cuerpo, podemos realizar el triple pasaje: empezamos diciendo “el cuerpo”, continuamos asumiendo la responsabilidad de decir “mi cuerpo”, para llegar a sentir “yo soy cuerpo” (personalidad). Dice Fritz Perls: “No es que tengamos un hígado y un corazón. Somos un corazón y un cerebro, etc., y aún esto es erróneo. No somos una suma de partes, sino una coordinación, una coordinación muy sutil de todos estos

pedacitos diferentes que constituyen un organismo”. Perls sostiene que en el momento que decimos tenemos un cuerpo, introducimos una escisión, hay un yo que posee un cuerpo, por eso para él la cuestión pasa por ser y no por tener, dice: “Somos un cuero, somos alguien”.Cuando en un escenario se pone atención a todos estos aspectos, el resultado es una expresión espontánea y coherente con el aquí y ahora del