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El trabajo del actor sobre si mismo

Como buscador probablemente eres un voraz alumno de talleres de creatividad -vengan de la disciplina que vengan- porque te encuentras en la necesidad de reavivar o experimentar en ti el proceso creativo, para posicionarte de forma distinta frente a tu labor, ante los otros, o bien para lograr tu propio desarrollo y autenticidad.

En el teatro el personaje cobra vida cuando tú lo dotas de ella, y es necesario mantenerse en la búsqueda de recursos que aporten a tu trabajo ésa vitalidad, y poner freno a la tendencia a acomodarnos y a automatizar.

¿CÓMO PUEDE LA GESTALT AYUDAR EN LO TEATRAL Y CREATIVO?

Tres aspectos fundamentales de la terapia Gestalt pueden convertirse en valiosos puntos de partida para tu trabajo:

Presencia.

Nos referimos a estar aquí y ahora. El teatro no puede ser sino presente, siempre aquí y ahora, tu cuerpo y tu palabra frente al público. La improvisación es el presente por excelencia, y exige tu presencia total, sin demasiada oportunidad de planificar, ni razonar, sólo la consciencia de la experiencia generada por ti y el entorno, en ese preciso instante. Estás, y eres aquí y ahora.

Conciencia.

Para que la magia en el escenario ocurra, no sólo es necesario que estés presente sino que estés consciente, que te des cuenta de lo que ocurre a tu alrededor, que te percates lo que ocurre en tu interior, más allá de lo analítico. Se trata de percibir lo que sientes a nivel emocional y sensorial. Tu nivel de conciencia en el escenario se amplifica: conciencia de ti mismo, del personaje, del público, del espacio… ¡Y tomar conciencia de la conciencia!

Responsabilidad.

Hacerte cargo de tus pensamientos, emociones y acciones te sintoniza con la realidad, con lo que es y con lo que eres tú. La responsabilidad es la disposición a ser y a responder, centrándote menos en aquello que ocurre, y más en lo que haces tú en relación a lo que ocurre.

EL CUERPO COMO INSTRUMENTO EXPRESIVO.

El cuerpo es tu herramienta de trabajo cuando actúas. Y es fundamental mantenerla vívida, capaz y alerta. La Gestalt tiene en cuenta al ser humano como un todo en relación con el entorno, y no separa los procesos corporales de la experiencia en sí misma.

El Cuerpo.

Es el lienzo donde se plasma lo que ocurre fuera y dentro de él. Tu cuerpo percibe el movimiento y el contacto con el entorno, como vivencias, como experiencias, como una totalidad.

Observa ahora, como una sensación o una emoción que tengas, se manifiesta en una parte concreta de tu cuerpo; cómo actúa tu cuerpo cuando tiene permiso para hacer, cómo se modifica tu respiración cuando conectas con lo que sientes ahora.

El cuerpo cambia con cada movimiento físico, emocional o mental, y por eso en la Gestalt el trabajo con el cuerpo es el eje de casi todo el trabajo expresivo.

Las Emociones.

Lo que ocurre en tu cuerpo te conecta con sensaciones y emociones, y viceversa. Es necesario escuchar atentamente lo que ocurre y cómo ocurre para identificar si estás poniendo límite a la emoción que surge y por qué.

Cuando experimentas emociones con la conciencia que promueve la Gestalt, más conoces de ellas, y te haces más responsable de las experiencias que vives, y más amplia es tu paleta expresiva.

La Expresión.

El cuerpo materializa lo que ocurre en tu interior y la finalidad del actor es transmitirlo a través de su cuerpo y su voz. Para ello es imprescindible liberarte de construcciones mentales, y deshinibirte; así las emociones fluirán en armonía con el personaje, brindándole entidad y veracidad.

Las técnicas expresivas incluyen el movimiento, ya que la autenticidad del personaje se encuentra más en lo que expresa de forma corporal que lo que explica verbalmente. Cuando ambas cosas son coherentes de forma natural, el personaje está presente y tú también.

EL TEATRO COMO OPORTUNIDAD.

El teatro como Oportunidad, te proporciona técnicas del teatro y la Gestalt unidas para trabajar sobre tu propia herramienta, es decir, sobre ti mismo. Te ayuda a ser un cuerpo consciente y presente; una persona que puede ser espontánea sin dejar de deliberar; que siente y que toma partido y protagonismo -que se responsabiliza, que se moja- porque quiere estar y más aún, ser.

Publicado en NA Magazine.