La sesión de teatro y Gestalt: el punto de partida

Las sesiones de trabajo de teatro y Gestalt pueden ser muy distintas dependiendo de si tiene un enfoque concreto, del número de participantes, si se trata de un taller o de un curso, pero hay líneas comunes en todos las sesiones que pueden ayudarnos a resolver dudas e inquietudes.

El teatro como oportunidad tiene como objetivo-marco el desarrollo personal a través de técnicas teatrales y viceversa.

¿Qué entendemos por desarrollo personal? Se trata del camino que recorremos en busca de sentirnos mejor de forma global partiendo de alcanzar nuestro propio bienestar personal y extenderlo a lo colectivo.

Las técnicas de expresión y autodescubrimiento se han demostrado muy útiles en esta tarea, encontrarás en este blog diversos artículos en el que lo explicamos. Para empezar los facilitadores, terapeutas, directoras, generamos las dinámicas – yendo de lo más sencillo a lo más complejo- y acompañamos a las personas durante la sesión de trabajo creando red. Desde nuestra perspectiva particular, nos centramos en el aquí y el ahora teniendo en cuenta las características de la sesión que hemos descrito antes.

Cada uno de nosotros llega a la sesión como llega. Estamos acostumbrados a empezar una tarea e intentar “dejar fuera aquello con lo que venimos” para focalizarnos en el momento presente. Pero el esfuerzo a menudo es en vano ya que no podemos desprendernos a voluntad de nosotros mismos.

Por eso nuestro punto de partida es: para situarnos en el aquí y el ahora debemos tomar conciencia de cómo nos encontramos en este preciso momento, nuestro cansancio, nuestra alegría, nuestra timidez o nuestras dudas son bien recibidas.

Partiendo de cómo estamos en el momento presente podemos trabajar aspectos ajenos a la sesión de forma creativa, pero la conciencia de quién soy y cómo estoy en éste momento es fundamental.

Imagina que cada día le dedicaras un solo minuto a hacer un “escáner” a tu cuerpo: dónde me duele y dónde ha dejado de dolerme, qué postura corporal adopto de forma inconsciente, me sobran las energías o me siento sin ellas… Nada más, sin buscar causas ni soluciones, sólo observar nuestra situación corporal.

¿Y si dedicaras otro minuto al estado interno? En nuestras ajetreadas vidas es difícil que le prestemos atención a las emociones y los pensamientos que cruzan nuestro mundo interior de forma constante. Dedicarle unos instantes a simplemente fijar nuestra atención a todo esto modifica nuestra perspectiva y nos deja ver el algo más de bosque.

Desde el saber cómo me encuentro en este momento y en este lugar, desde la verdad que es el instante presente podemos empezar a alejarnos de él con nuestra imaginación y acción, construyendo desde la base que eres en este instante y no desde lo que te gustaría, te sería más cómodo o ideal.

Para variar vamos a tomar conciencia de todo lo que nos acompaña a nivel físico, emocional y mental, vamos a aceptarlo a darle permiso de ser simplemente lo que es y vamos a ponernos a trabajar a hacer lo que toca, a partir de lo que hay. Ya veremos hasta dónde llegamos y cómo tu estado ha participado del trabajo en la sesión.

Porque en teatro solo podemos construir la ficción desde la verdad y la verdad eres tu, aquí y ahora.