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“Me gustaría seleccionar la técnica psicodramática de Moreno como una de las más vitales”[1], Fritz Perls

El médico rumano Jacobo Levy Moreno (1902-1974) desarrolló el Psicodrama como un teatro personal, que representa escenas de la vida de los participantes y utiliza la improvisación con un fin terapéutico. Se reconoce a Jacobo Moreno como precursor de la forma grupal de psicoterapia, además creó: el Teatro terapéutico y el Teatro de la Espontaneidad, que fueron las bases del posterior desarrollo del Psicodrama. El Psicodrama surge del teatro y está ligado a la psicología y la sociología, que eran ámbitos de interés para Moreno. La palabra Psicodrama proviene del griego psique (mente) y drama (acción). Moreno lo define como el hecho de representar la propia vida en una escena psicodramática. Moreno crea el Psicodrama terapéutico (Psicodrama propiamente dicho) del Psicodrama pedagógico (Role-playing). La diferencia entre el Psicodrama y el Role-playing, es que el Psicodrama tiene una perspectiva terapéutica y el Role-playing un enfoque más pedagógico o formativo, aunque en la práctica ambas finalidades se complementan.

El núcleo del Psicodrama es la dramatización de escenas donde un protagonista representa una escena relevante para él: un recuerdo infantil, un sueño, asuntos pendientes; tropiezos o anhelos de su propia vida. El coordinador del grupo actúa como un director de teatro, armando una escena con la colaboración del grupo. Algunas personas del grupo son invitadas a personificar diferentes papeles para ayudar al protagonista a desplegar su acto. A estos participantes que colaboran con el protagonista se les llama yo-auxiliares. El resto del grupo se constituye como público, que será caja de resonancia de la experiencia que se dramatiza. Moreno deseaba que los espectadores fueran activos y tenidos en cuenta, para que participaran de forma plena en la sesión aunque no estuvieran en escena: “la reciprocidad de contacto interpersonal es un factor básico del teatro psicodramático y resulta especialmente valiosa en el tratamiento de grupo. En las sesiones más avanzadas todo miembro del público debe ser además visible para otro miembro. La interacción entre los miembros del grupo es un paralelo de la interacción entre los actores que se produce en el escenario, y como todo individuo puede transformarse en agente terapéutico para todo otro individuo, pueden consumarse todas las oportunidades disponibles para la psicocatarsis”[2].

En el libro “Psicomúsica y sociodrama”, Moreno describe cuatro fases del grupo: la primera es una fase amorfa, dónde la relación del grupo es a través del director o coordinador; sigue una fase de conocimiento mutuo dónde empiezan a establecerse contactos entre los otros participantes; una fase de acción dónde se desarrolla el trabajo en el escenario y finalmente la fase de las relaciones mutuas dónde se afianzan las relaciones del grupo.

A la hora de hacer la escena psicodramática se parte de lo que la persona sabe acerca de la situación, pero el Psicodrama no se limita sólo a representar la escena tal como se relata, sino que propone ir más allá: que pasaría si… El Psicodrama comparte con el teatro la expansión lúdica, generando un espacio de juego y experimentación atrevida y se diferencia del teatro en que toma la representación dramática como núcleo de exploración personal y no como hecho artístico. El Psicodrama comparte con la psicología y la terapia  la búsqueda personal, la implicación en los procesos mentales, corporales y emocionales que la vivencia produce.

Peter Brook comenta una sesión de Psicodrama en un hospital mental, para ejemplificar lo que él considera un teatro necesario: “Al cabo de dos horas de comenzar la sesión, las relaciones entre los presentes se ha modificado debido a la experiencia en la que se han sumergido juntos…algo está más animado, algo fluye de manera más libre…no son exactamente los mismos al abandonar la sala que cuando entraron… están más vivos. Tampoco importa que esta sensación se evapore al traspasar la puerta. La han experimentado y desearán volver. Verán al Psicodrama como un oasis en su vida. Así es cómo entiendo un teatro necesario, es decir cómo aquel que entre actor y público sólo existe una diferencia práctica, no fundamental”[3]. Unos actúan y otros observan esta es la diferencia práctica, pero finalmente todos: actores y espectadores, están más vivos después de la experiencia compartida.

Uno de los objetivos que se plantea el Psicodrama es ayudar a las personas a desarrollar su espontaneidad creadora para utilizarla en su vida. El reto de cambio individual y grupal se sostiene en la ideología del cambio social de Moreno. Se dice que Moreno tenía como objetivo terapéutico: la humanidad entera. Su trabajo tuvo gran influencia sobre la psicología humanista y ha sido adaptado a diferentes enfoques. La influencia del teatro y del Psicodrama en la Terapia Gestalt son difíciles de diferenciar, ya que el teatro y el Psicodrama estuvieron presentes en la vida de Perls, citando a Peñarrubia: “Se afirma (Kriz) que el desempeño y cambio de roles, la silla vacía y el monodrama, son elementos que Perls tomó de Moreno”.[4] Pero Perls conoció también el teatro.  En la época de Perls el teatro de Strindberg, ya profundiza en la psicología de los personajes y en el desdoblamiento interior en pugna. Respecto a estas influencias del teatro en la Gestalt, Anne Ginger escribe: “¡La teoría gestáltica de las polaridades, la técnica del doble moreniana y este famoso monograma ya existían cuando Perls y Moreno eran aún niños!”.[5] El despliegue de sentido, la espontaneidad creadora y la incursión en la vida humana, son reconocibles en el Psicodrama, enla Terapia Gestalt y también en el teatro de todas las épocas. En el apartado: “Perls, Psicodrama y Gestalt” comentaremos el trabajo de Perls con el monodrama y la influencia de lo teatral y lo psicodramático en su práctica.




[1] Perls, F. “El enfoque gestáltico. Testimonios de terapia”. Ed. Cuatro Vientos. 1976

 

[2] Ídem

[3] Brook, P. “El espacio vacío”. Ediciones Península. 1997.

[4]   Peñarrubia, F.  “Terapia Gestalt. La vía del vacío fértil”. Alianza Editorial. 2009

[5]   Citando en: Peñarrubia, F.  “Terapia Gestalt. La vía del vacío fértil”. Alianza Editorial. 2009

El teatro

Author El teatro

Mª Laura Fernández e Isabel Montero son las autoras del libro: "El teatro como oportunidad". Un enfoque del teatro terapéutico desde la Gestalt y otras corrientes humanistas. Trabajan en el Institut Gestalt de Barcelona, con "Teatro y Gestalt".

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Join the discussion 2 Comments

  • Robin dice:

    Luego de haber escuchado y visto esta inestteanre seccif3n de Terapia realizada por el Dr. FRITZ PERLZ le doy gracias por tan magnifedca oportunidad de aprendizaje.Estoy sorprendida en la forma que el Dr FRITZ PERLZ trabajaba y como en tan corto tiempo una persona puede revelar tantos conflictos internos.La esquina para ella era su refugio, su defensa para no manifestar sus problemas y mantener pendientes de sus conflictos y ased que los deme1s se ocupare1n y sentirse mimada por el entorno?

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