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Parte 2 de 3.Elementos terapeuticos de la dramaterapia y su relación con la gestalt.

By 21 junio, 2013No Comments

 

 

 

 

 

 

 

 

Phill Jones, profesor de Dramaterapia de la Universidadde Hertfordshire en Inglaterra, define nueve elementos terapéuticos que se dan en un proceso de teatral, comentaremos cada uno en relación con aspectos de la Terapia Gestalt:

 

1.- La proyección dramática

El teatro incluye la identificación y la proyección como materias creativas. El espectador puede llegar a sentir emociones semejantes a la de los personajes, el actor le se identifica, se adentra en la identidad del personaje y puede proyectar experiencias y características propias sobre el papel que le toca representar. La proyección dramática brinda la posibilidad distanciarnos, dando lugar a una nueva perspectiva del conflicto.

Enla Gestaltponer conciencia sobre el mecanismo de la proyección, es un paso para reapropiarnos de lo proyectado. Si la proyección consiste en hacer responsable al ambiente de lo que se origina en uno mismo, la acción dramática permite reapropiarnos de los rasgos, emociones, actitudes y conductas que le adjudicamos al personaje. El trabajo del terapeuta enla Dramaterapiaconsiste en acompañar a la persona a apropiarse de lo suyo y esta recuperación de lo propio puede suceder el mismo momento de la expresión o en un espacio posterior de elaboración.

Se trata de asumir la autoridad personal, como un paso importante para aceptar que mucho de lo que le ocurre en la vida tiene que ver con  lo que se hace o se deja de hacer. Una técnica que se suele utilizar para hacerse responsable de lo que está viviendo o expresando en la dramatización es añadir al final de una frase del personaje: “… y este soy yo” / “… y me hago responsable”.

2.- El proceso terapéutico de representación

El proceso de representar tiene, para Phill Jones, dos aspectos fundamentalmente terapéuticos: uno es la representación en sí misma y otro es el conflicto o problema que se está representando. La representación en sí misma ya es terapéutica, por el cambio que establece la persona al actuar, siempre y cuando haya un compromiso emocional con lo que está expresando. El otro aspecto se encuentra en relación al problema o conflicto representado, por ejemplo: la persona puede responder desde el rol del protagonista de un conflicto, o desde un personaje ajeno que tiene una vivencia más desafectada del problema representado, o puede aportar al conflicto una perspectiva diferente desde el rol de director de escena y buscar activamente una nueva forma de responder a la situación.

El proceso terapéutico de representación en Dramaterapia contiene en sí cuatro estructuras que se dan en el siguiente orden:

(A) Identificar una necesidad: reconocer una situación problemática a trabajar.

(B) El ensayo: se refiere a la acción de repetir una representación para encontrar una forma de expresión que resulte satisfactoria.

(C) El mostrar: representar la problemática en forma de expresión dramática, frente a un público que se convierte en  testigo de la expresión.

(D) El desconectarse: es el momento necesario de separarse de la expresión dramática, se trata del cierre del trabajo.

Nos parece oportuno citar la relación que encontramos entre el proceso terapéutico de representación y el ciclo gestáltico de satisfacción de necesidades, los dos coinciden en: la toma de conciencia, la movilización, el contacto y la retirada. Zinker, discípulo de Fritz Perls, describe en 1979 las etapas adecuadas del proceso de satisfacción de necesidades:

– La primera etapa es: la sensación, una cierta impresión o inquietud no muy precisa, que nos indica que necesitamos algo para calmar esa sensación.

– La segunda etapa es: la toma de conciencia o darse cuenta, donde esa primera impresión empieza a tomar forma, me doy cuenta de la necesidad que emerge y puedo dar un nombre a la sensación.

– Estas dos primeras fases del ciclo de satisfacción de necesidades descrita por Zinker: la sensación y la toma de conciencia, son similares a la primera fase de: identificar una necesidad en el proceso terapéutico de representación en Dramaterapia.

– La tercera etapa es la: movilización de energía o energetización, donde se produce un movimiento de energía corporal que moviliza hacia la acción que busca satisfacer la necesidad sentida.

– La cuarta etapa es: la acción, nos ponemos en marcha, nos movemos para ponernos en contacto con aquello que necesitamos.

– Estas dos etapas: la energetización y la acción tienen relación con la segunda fase del proceso de representación en Dramaterapia: el ensayo que implica una acción, un movimiento concreto, la energía y la puesta en marcha para conseguir algo concreto.

– La quinta etapa del ciclo de satisfacción de necesidades es: el contacto, momento en que el cuerpo de la persona entra en contacto con aquello que necesita.

– Esta etapa del contacto guarda relación con el momento de: mostrar en el proceso terapéutico de representación, instante en que se produce un contacto con uno mismo y con el público que hace de testigo. Es una ocasión de transformación, porque tanto la persona como el objeto (generalmente otra persona), quedan afectados a partir del momento en que ha habido contacto.

– Finalmente la última etapa que describe Zinker es: la retirada, que se produce cuando el contacto nos ha llevado a la satisfacción y podemos retirarnos hasta que aparece una nueva sensación. La retirada está relacionada con: el desconectarse en el proceso terapéutico de representación dela Dramaterapia. Es el momento de salir de la experiencia y cerrar el trabajo, hasta que aparezca uno nuevo a elaborar o trabajar.

El teatro

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Mª Laura Fernández e Isabel Montero son las autoras del libro: "El teatro como oportunidad". Un enfoque del teatro terapéutico desde la Gestalt y otras corrientes humanistas. Trabajan en el Institut Gestalt de Barcelona, con "Teatro y Gestalt".

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