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EL TEATRO GRIEGO

By 30 agosto, 2012septiembre 4th, 2017No Comments

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“¿Cómo podría suscitar un goce estético lo horrible y lo monstruoso, materia del mito trágico? Es necesario aquí elevarnos resueltamente hasta una concepción metafísica del arte y recordar la afirmación anteriormente expuesta de que el mundo y la existencia no pueden parecer justificados sino en cuanto fenómeno estético: y en este sentido el mito trágico tiene, precisamente, por objetivo convencernos de que aun lo horrible y monstruoso no son más que un juego estético, que la voluntad juega con ella misma en la plenitud eterna de la alegría[1]”. Nietzsche. F.

 

El teatro occidental tal como lo conocemos actualmente surge en la Antigua Grecia, pero no comienza con las tragedias y comedias escritas que conocemos, sino que su origen se remonta a la fiesta de la vendimia. Cuando se cosechaba la uva para el vino, se celebraba la vendimia una de las fiesta más importantes de Grecia, que en principio pagana y luego religiosa en honor al dios Dionisio. La fiesta de la vendimia se celebraba con cantos y bailes improvisados en el campo, con el desfile de carros llenos de uvas y adornados con ramas y hiedras, dónde los campesinos con la cara pintada con mosto se dirigían  juegos de palabras y burlas de un carro a otro, en medio de una ruidosa embriaguez. Cuando se extiende en Grecia el culto al dios Baco o Dionisio, que simbolizaba la fertilidad y era conocido como el dios del vino y la alegría, los campesinos comenzaron a dedicarle a Dionisio su celebración de la vendimia, así la fiesta comenzó a tener un carácter religioso. Pero era una religiosidad muy particular, ya que en el culto a Dionisio abundaban las pasiones humanas, la embriaguez y el desenfreno. Nietzsche, en el “El origen de la Tragedia”, hace una revisión de lo que era el culto dionisíaco, un ritual dónde tenían lugar la expresión de las emociones más intensas, el entusiasmo exaltado, el éxtasis por la proximidad del dios y el sufrimiento humano que repite el sufrimiento del dios. No faltaba en este rito el culto a la omnipotencia sexual de la naturaleza, al que se asistía con  respetuoso estupor. Es clara la popularidad que alcanzó entre los griegos este dios al que se veneraba bebiendo, cantando, bailando y según se dice, entregándose a orgías durante días.

Claudio Naranjo en el libro “Por una Gestalt viva”, hace referencia al aspecto dionisíaco de la Terapia Gestalt, basada en un existencialismo dionisíaco, explica: “… lo dionisíaco no es simplemente hedonismo… Se trata del placer como una visión de lo humano según la cual el placer es, como la razón, un principio guía. Se trata de un placer que sirve a algo más que al placer; un placer que sirve a la realización de la persona”[2]. En ese sentido Claudio Naranjo considera que la espiritualidad dela Gestalt es dionisíaca y propone una forma de Terapia Gestalt que respete el placer como forma de realización de la persona. Más adelante ampliaremos éste tema en el apartado de “La Gestalt y lo dionisíaco, según Claudio Naranjo”.

En la fiesta de la vendimia en Grecia se pisaba la uva, se probaba el vino y finalmente se lloraba por la muerte de Dionisio, que coincidía con la muerte anual de la viña. La fiesta dionisíaca fue transformada gracias a los servidores de Baco: ninfas, sátiros y silenos, en cantos de alabanza a Dionisio. Estos cantos o himnos son conocidos como: ditirambo, un canto dónde se dialogaba con el propio dios. Muchas veces el canto era acompañado por el sacrificio de un cabrito, no se sabe si por la connotación lasciva de esta animal o porque es un animal que destruye las viñas. Más tarde el ditirambo recibió el nombre de tragodia (tragedia), traducido como “el canto del macho cabrío”. Cuando el ditirambo, que un principio era improvisado, adquiere una forma preestablecida escrita en verso, se pasa del canto a la interpretación de diálogos. Estos diálogos posteriormente tomaron forma de tragedias, comedias y sátiras quedando así fundado el inicio de la representación teatral en Grecia. Con el tiempo la tragedia comienza a ampliar sus argumentos, aparecen otros dioses en escena, los argumentos históricos y los primeros personajes femeninos. Los primeros certámenes dramáticos surgen alrededor del 580 (a.C.) y gozan de gran popularidad en la Grecia antigua, en estos certámenes se representaron las primeras obras de Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes que llegan hasta nosotros, y las de otros autores como Tespis, Querilo, Frínico o Suidas cuyos textos se han perdido, aunque fueron autores importantes en su época.

En Grecia también florecieron los bufones con la caricatura y el instinto de burla, que más tarde dieron lugar a la farsa. Se dice que los bufones eran pobres histriones que andaban de gira en carros de saltimbanquis, actuaban sobre un tablado de madera, iban ataviados con máscaras y llevaban camisa y pantalones ajustados y en su vestuario generalmente fingían un enorme vientre y un gran falo. Representaban en las plazas escenas de la vida y no vacilaban en incluir a dioses y héroes en sus caricaturas, era espectáculo muy popular y algo burdo, distanciado de la comedia griega que estaba impregnada de lirismo y tenía un lenguaje versificado.

La comedia griega tuvo también su origen en la religión dionisíaca, en lo ritos llamados “falofóricos”, donde se llevaban en procesión los símbolos de la reproducción y se cantaban himnos a Dionisio con burlas lujuriosas. La comedia ática se fue trasformando con el tiempo y llegó a ser una especie de diario humorístico que revisaba los asuntos y problemas de la vida pública de la época. Fueron incluidas por primera vez en los certámenes teatrales de Grecia en el año 486 (a.C.) su reconocimiento es posterior al de las tragedias. Desde los orígenes la comedia está relacionada con las necesidades más básicas del hombre, se ríe de las necesidades físicas como el hambre o la sexualidad, tanto de su satisfacción como de su insatisfacción. La comedia caricaturiza al hambriento, al ebrio, al dormilón, al viejo enfermo o senil, al excitado, al cobarde, al charlatán, al ignorante, al ciudadano astuto y al campesino rústico, estás mismas caricaturas de la comedia antigua, la podemos ver también en la comedia de diferentes épocas, hasta la actualidad. En la comedia griega las burlas y los actos más violentos o grotescos, eran encuadrados por la belleza del coro y la gracia de los cantos y danzas, que completaban el espectáculo.

En  Grecia el teatro era el arte social por excelencia, un servicio público al que todo el pueblo tenía derecho asistir. Se puede decir que el teatro griego consiguió unir solemnidad y placer, verdad y artificio, vida y muerte y expresó la libertad de escuchar, razonar, reír y sentir en presencia colectiva.

 


[1] Nietzsche, F. “El origen de la tragedia”. Editorial Espasa Calpe. 2007.

[2] Naranjo, C. “Por una Gestalt Viva”. EditorialLa Llave. 2007.

 

El teatro

Author El teatro

Mª Laura Fernández e Isabel Montero son las autoras del libro: "El teatro como oportunidad". Un enfoque del teatro terapéutico desde la Gestalt y otras corrientes humanistas. Trabajan en el Institut Gestalt de Barcelona, con "Teatro y Gestalt".

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