Las técnicas ayudan a explorar las posibilidades expresivas y creativas y también el potencial del silencio y la escucha interior. Cada coordinador es libre de usar las técnicas que mejor se adecuan a su persona, ya que lo que prima en la práctica es la actitud  y la relación que establece con las personas. Se pueden encontrar muchas ideas y técnicas en libros de teatro, Psicodrama y de Terapia Gestalt, comentaremos aquí algunos ejemplos.

“El problema no consiste en conseguir que la gente se exprese, sino en poner a su disposición vacíos de soledad y silencio a partir de los cuales podrían llegar a tener algo que decir”[1]Gilles Deleuze

La representación de roles

 

No se trata de crear un personaje, sino de salir de los roles habituales y hacer algo diferente, representar un rol deseado, soñado, temido, necesitado. Esta opción es utilizada frecuentemente en el “Role-playing”  (juego de roles) del Psicodrama, con un sentido didáctico, para consolidar el aprendizaje a través de una experiencia práctica como sí…estuviera ante la situación real.

La autorepresentación

 

En autorepresentación o presentación personal la persona se representa a sí misma en una situación de su vida o un momento de ficción, es una oportunidad para tomar conciencia de la propia imagen.

La inversión de roles

 

En la inversión de roles podemos asomarnos a la vivencia del otro. Abordar aquello que ha quedado pendiente o tal vez nunca tendrá ocasión de ser. Es similar a la silla vacía,aunque en la inversión de roles intervienen dos personas. El protagonista cambiar de lugar en el espacio procurando ponerse en la piel del otro. Al emigrar de sí mismo y ponerse en el lugar del otro, tiene ocasión de percibir la propia presencia desde otra perspectiva, y tal vez logre un insight,entendido como una comprensión vivencial profunda de la experiencia.

Si existe una fuerte aversión hacia el otro, esta técnica no es adecuada ya que puede ser abordada como una excusa para rigidizar la propia postura, en lugar de una oportunidad para la comprensión y la apertura.

 

El soliloquio o monólogo interior

 

Es la expresión en voz alta y sin dirigirse a nadie en particular, de aquello que el personaje (o la persona) está viviendo en ese momento. La escena se detiene, la acción se congela y de uno en uno los participantes expresan su sentir. Una oportunidad para exteriorizar aquello que no acaba de ser nombrado, sentido, llorado, celebrado o invocado. La expresión se centra en la vivencia emocional para evitar el camino racionalizador. Es un recurso psicodramático que también se suele utilizar en la Gestalt: parar el relato o la acción, darnos cuenta del proceso interno y darle voz.

Sobre la técnica del soliloquio, Marcelo Percia, escribe: “El soliloquio es la ocasión para que un desvío se produzca. Es una demora que introduce tiempo. Otras voces que se hallaban superpuestas se articulan en enunciados audibles”[2].El soliloquio no es algo que decimos a otro (aunque siempre hay otro interno), es una oportunidad para dar lugar a nuestras diferentes voces internas.

El espejo

 

Es una técnica de Psicodrama dónde se representa a otro participante en su forma de moverse, expresarse, mostrarse. La persona que es representada participa de su imagen tal como la perciben los otros, algo así como si se contemplase en un espejo. No se trata de hacer una caricatura, sino de representar, alojarse por  un momento en el otro y actuar con libertad. Si estamos abiertos a lo que pueda surgir, tenemos la oportunidad de asistir de forma lúdica aquello que nos cuesta aceptar de nosotros mismos y que los otros ven.

La multiplicación

 

Cada uno pasa por la escena y ocupa el lugar del protagonista para actuar en esta misma situación desde su propia intuición. No es igual que el espejo, ya que en la multiplicación cada uno actúa desde su propia manera de hacer. La multiplicación facilita la puesta en crisis de un único modo de abordar una situación, se utiliza en teatro, en dramatizaciones terapéuticas, en el Psicodrama y en el Role-playing. El método de la Multiplicación Dramáticade Kesselman y Pavlovsky que hemos explicado anteriormente es un modelo maravilloso de multiplicación de sentidos.

La silla vacía 

 

La silla vacíaes una técnica procedente del psicodrama y muy utilizada en la Gestalt. Una silla delante, es la ocasión para situar imaginariamente un interlocutor y comenzar un diálogo, siendo la misma persona la que se presta a representar ambas partes. La persona interactúa consigo misma para hacer presente una ausencia. La silla vacíatrae al aquí y ahoraa personas importantes de la vida (actual o pasada), a personas imaginadas y personajes que habitan en nosotros. Además la silla vacía  presentifica objetos, instituciones, fragmentos de uno mismo o cualquier cosa que necesite tener voz o ser interpelada.

 

La silla alta

 

La silla altacomo espacio físico elevado, es un apoyo simbólico y espacial para explorar, por ejemplo: situaciones de poder, arrogancia, orgullo y a la vez indagar el polo opuesto. Su efecto de comunicación visual promueve la resonancia en el grupo.

El otro ideal

 

El otro ideal es una oportunidad para que la persona vivauna relación ideal con: la madre ideal, la pareja ideal, el amigo ideal. Una forma de encarase con aquello que desea para sí, o bien una ocasión de trasformar lo que fue y darle una forma ideal. Es un permiso para vivir la fantasía ideal, sin omitir la aceptación de las cosas tal como son.

 

La improvisación

 

En la escena improvisada no contamos con un guión preestablecido. La improvisación pide que sea el actor o los actores los que tomen una decisión, asuman un riesgo o respondan a la decisión de otros. La escena tiene que mostrar ese momento de la vida en que la comodidad se ve perturbada, el momento del conflicto, dónde cualquier respuesta puede cambiar drásticamente la situación. El conflicto nos conduce a la acción dramática. En teatro cuando decimos acción, no implica necesariamente movimiento físico, la decisión de no moverse, la presencia en quietud, también puede ser una acción dramática. La acción es más importante que la motivación del personaje. La motivación nos lleva al por qué, un camino explicativo que a veces no es necesario. Lo interesante es lo que el protagonista hace, con motivos o sin motivos, con razón o sin razón, con un objetivo claro o no. Lo que importa es lo que se hace, por eso el teatro es acción. Son las acciones y no las intenciones las que modifican la situación y dan un giro al conflicto. Alguien puede salir a correr porque está haciendo deporte o salir corriendo por un impulso inexplicable, lo primero tiene un objetivo claro y definido y lo segundo no, pero en el teatro lo segundo puede resultar interesante, aunque no sepamos por qué corre esa persona.

La improvisación teatral nos ayuda dejarnos conducir por el flujo de ideas, sentimientos, emociones, palabras, silencio. Sin un guión preestablecido podemos expresarnos y comunicarnos según la situación. Y si esa comunicación nos conmueve y nos acerca al goce estético, la improvisación se vuelve una creación artística.

 

Darse cuenta del aquí y ahora 

 

Las técnicas del darse cuentagestálticas, nos ayudan a entrar en contacto con el fluir de la conciencia sin empujar, ni frenar nada. Un espacio de presencia en el aquí y ahora. Podemos permanecer sentados y simplemente atender: ¿Qué percibo de mí estando quieto? Podemos orientar la atención al darse cuentadel cuerpo, de la respiración, de las contracciones musculares, el dolor, la fluidez, la tensión. Dejar que el cuerpo conteste a la pregunta: ¿Cómo estoy? También podemos tomar de conciencia de las emociones o el sosiego; de nuestra mente y su potencia discursiva; del espacio que  irrumpe por nuestros sentidos. El darse cuenta como experiencia, puede ser vivida en la atención y el silencio o  compartir la vivencia contactando con algún compañero.

 

La escultura

 

Se trata de construir imágenes utilizando el propio cuerpo o el de los compañeros, en forma individual o en grupo. Las imágenes pueden ser: realistas, simbólicas, alegóricas, poéticas, surrealistas. Las podemos construir a partir de una idea concreta o de una vaga sensación, sin cavilar demasiado sobre la forma o el sentido. Algunas veces la escultura representa un tema específico, un estado interno, una situación de la vida diaria, un hecho del pasado, un deseo, una fantasía. Reconstruimos con la escultura el mundo conocido y también lo desconocido, lo no-dicho, lo que no puede nombrarse, la ausencia.

Es conveniente que la escultura en principio sea estática y en silencio. Poco a poco se puede sugerir el movimiento y la expresión verbal desde la vivencia en el aquí y ahorade la escultura. El coordinador puede poner en práctica todos los cambios que considere oportunos o proponer el inicio de una escena que facilite la elaboración o la integración del trabajo. Las técnicas de esculturas son conocidas en teatro, en Psicodrama y en diferentes enfoques sistémicos.

 

[1]Citado en Percia, M “Inconformidad arte política psicoanálisis”. 2010

[2]Texto no publicado sobre el Psicodrama, facilitado por su autor.

El teatro

Author El teatro

Mª Laura Fernández e Isabel Montero son las autoras del libro: "El teatro como oportunidad". Un enfoque del teatro terapéutico desde la Gestalt y otras corrientes humanistas. Trabajan en el Institut Gestalt de Barcelona, con "Teatro y Gestalt".

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