Performance alumnoCuando vemos a un personaje vivo en el escenario podemos decir que el actor o la actriz han sintonizado con su universo. Hemos oído la expresión ”defender el personaje” pero reflexionemos un instante en lo que consiste ésta defensa.

El personaje es como es, defenderlo no es acudir a elaboraciones mentales complejas que justifiquen su conducta. Es recomendable, si no necesario, dejar volar la imaginación y tirar del hilo de las motivaciones que pueden llevar al personaje a actuar de una determinada manera o a pronunciar una palabras y no otras. Cuando hemos analizado hasta un cierto punto las circunstancias que han llevado a un personaje hasta donde se encuentra, o hasta allí donde lo llevamos, defenderlo consiste en actuar como sentimos que este lo haría, por lejos que esté de nuestra propia manera ser, sin filtros y sobretodo sin prejuicios éticos.

Nuestra moralidad, nuestro bagaje y nuestra actitud queda en un segundo plano para dejar ser al personaje tal y como es. Cuando nos sumergimos en él de esta manera, podemos conectar no sólo con esta “persona” en concreto, sino con el significado mismo de la empatía. El personaje nos enseña que cualquier persona puede ser, debe de poder ser. Cualquier configuración de carácter, cualquier escala de valores es posible. Así es el ser humano.

Un trabajo hacia la comprensión

El trabajo del personaje nos ayuda a llegar a comprender por qué alguien en unas determinadas circunstancias se ha convertido en quién es. A su modo es coherente en sus bondades y maldades, en sus sesgos y en su clarividencia y en su aceptación de sí mismo y en sus resistencias. Somos quienes podemos ser en cada momento y el personaje también.

Abrirse a ésta realidad no sólo nos permite la compresión de un personaje sino que nos propone un camino de más largo recorrido: la comprensión y aceptación de cualquier persona incluida -¡sino en primer lugar!- nuestra propia persona.

Podemos permitirnos parar el juicio constante al que nuestra mente somete absolutamente todo y sencillamente mirar: mirar quién es ése personaje, cómo es y como tiene todo el sentido en el universo humano. Y en ésa línea, mirarnos a nosotros mismos y a aquellos que nos rodean de la misma manera.

Defender el personaje es quererlo y mostrarlo tal y como es, no buscar excusas a su comportamiento sino razones, aunque sus razones nos parezcan las equivocadas, aunque su comportamiento luzca reprobable, absurdo o débil, y tomarlas como su razón de ser.

Acercarnos a la complejidad

El actor demuestra su amor por el personaje cuando lo acepta y lo comparte sin pasarlo por sus propios filtros de lo que es o no es aceptable y hace visible su complejidad ante los ojos del espectador, que es capaz de ver la verdad en él, su propia y única verdad.

El acercamiento al personaje es un acercamiento a la condición humana misma, un universo en el que las primeras impresiones, los juicios de valor y la crítica inmediata nos impiden la visión de la complejidad que se halla tras cualquiera de nosotros.

El trabajo del personaje puede llevarnos a mirarnos a nosotros mismos del mismo modo, sin crítica ni juicio, a intentar aprehender quiénes somos realmente, cuáles son nuestros profundos deseos y a querernos más también a nosotros mismos.

El teatro

Author El teatro

Mª Laura Fernández e Isabel Montero son las autoras del libro: "El teatro como oportunidad". Un enfoque del teatro terapéutico desde la Gestalt y otras corrientes humanistas. Trabajan en el Institut Gestalt de Barcelona, con "Teatro y Gestalt".

More posts by El teatro

Leave a Reply